Menos tiempo en el camino y mejor conexión con el norte y el Golfo de México. Ese es el hilo que conecta tres obras carreteras que atraviesan territorio hidalguense y que el gobierno federal presentó como parte de sus proyectos prioritarios de infraestructura, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Real del Monte-Huasca: la primera pieza ya terminada
De los tres proyectos, uno ya está listo. El tramo Real del Monte-Huasca, que forma parte del eje Pachuca-Tampico, concluyó sus trabajos de túneles y atención de taludes, lo que se traducirá en un ahorro estimado de 40 minutos en los traslados. La obra es clave para la comunicación entre Hidalgo y la Huasteca, con salida hacia San Luis Potosí y Tamaulipas.
Tamazunchale-Huejutla: la obra con más kilómetros por construir
El segundo proyecto, y el de mayor extensión, es la carretera Tamazunchale-Huejutla, que conecta a San Luis Potosí con la Huasteca hidalguense. El año pasado se trabajó en 27 kilómetros y cinco puentes; para este año la meta es de 37 kilómetros y siete puentes adicionales, con un avance acumulado de apenas 22%. La obra completa está prevista para concluir en diciembre de 2029, con una reducción de traslados de alrededor de una hora una vez terminada.
Tulancingo-Nuevo Necaxa: de dos a cuatro carriles
El tercer frente es la ampliación de la carretera Tulancingo-Nuevo Necaxa, que forma parte del corredor Ciudad de México-Pachuca-Tuxpan. La obra —ya en marcha en su primera etapa— busca pasar de dos a cuatro carriles, y contempla una segunda fase para extender la ampliación hasta Nuevo Necaxa. En el mismo eje se prevé ampliar también el tramo Tihuatlán-Tuxpan, para completar la conexión hasta la costa veracruzana.
Un plan que no termina ahí
El paquete presentado incluye además la conexión Ciudad Valles-Tampico, parte del mismo eje Pachuca-Tampico, con 68 kilómetros y una inversión estimada de 10 mil millones de pesos para ampliarla de dos a cuatro carriles.
En conjunto, las obras buscan reforzar tres salidas distintas desde Hidalgo: hacia la Huasteca, hacia San Luis Potosí y hacia el Golfo de México a través de Veracruz, en una región donde el transporte carretero sigue siendo la columna vertebral de la conectividad.