La Comisión Nacional del Agua (Conagua) desazolvó cerca de 77 mil metros lineales de tuberías en 10 municipios de Hidalgo durante 2026, como parte de las acciones para prevenir inundaciones y reducir riesgos durante la temporada de lluvias.

De acuerdo con la Dirección Local Hidalgo de la dependencia, los trabajos también incluyeron la atención de 963 pozos de visita, 78 fosas sépticas y siete rejillas pluviales, así como el retiro de 222 metros cúbicos de azolve y la succión de mil 540 metros de agua residual. Estas labores beneficiaron a más de 141 mil habitantes. 

Los operativos de desazolve se realizaron en Mixquiahuala, Ajacuba, San Felipe Orizatlán, Zacualtipán, Progreso de Obregón, Tlaxcoapan, Actopan, Tasquillo, Francisco I. Madero y Tlahuelilpan.

En el municipio de Tula de Allende, durante abril, brigadas de la Conagua retiraron troncos, maleza y lodo que obstruían el cauce del río Tula, a la altura del ejido San Mateo. Los trabajos abarcaron dos kilómetros y atendieron principalmente las obstrucciones ocasionadas por la caída de árboles aguas abajo del tanque amortiguador de la presa Endhó. 

Según la dependencia, estas labores tuvieron como objetivo favorecer el flujo del agua y reducir riesgos para la población antes del inicio de la temporada de lluvias.

Como parte de las medidas de prevención, la Conagua informó que dispone de personal y equipo técnico para atender posibles emergencias relacionadas con fenómenos hidrometeorológicos.

Además, realiza dos veces al día un monitoreo telefónico con las presidencias municipales de los 84 municipios de Hidalgo, a fin de identificar posibles afectaciones derivadas de las lluvias, desbordamientos e inundaciones.

Las acciones se enmarcan en el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, que busca generar conciencia sobre la importancia de prevenir y disminuir los riesgos asociados con fenómenos naturales y aquellos provocados por la actividad humana. 

La Conagua señaló que mantendrá los trabajos preventivos, especialmente durante la temporada de lluvias, con atención prioritaria en las zonas de mayor vulnerabilidad, para contribuir a la protección de la población y sus bienes.